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Un poco de historia y política

Antecedentes: la civilización nasda

Hace diez siglos, la pujante civilización humana de los nasda, con sede en la isla homónima situada en el centro del mar de Nasdama, empezó a extenderse, en un proceso que duraría siglos, creando lentamente colonias en las costas del mar interior. De esta forma se fundaron Ipsia, Navara y otros enclaves perdidos en la historia. En otros lugares usaron una fórmula mixta, creando puestos comerciales y llevando colonos, como en Zenda, la tierra de los gigantes, y Seredny, la tierra de los jinetes. En Sartaros, sin embargo, fracasaron.

La creación de las Ligas

Transcurridos cuatro siglos, casi todo el mundo conocido estaba dividido en dos facciones. La poderosa Liga Nasda y la Liga Navara. La Liga Nasda congregaba varias naciones y ciudades-estado humanas cuya forma de gobierno se basaba en un Consejo de hombres sabios, normalmente de origen noble. La Liga Navara, de reciente creación, contaba con la emergente ciudad-estado del mismo nombre (que como se ha mencionado, fuera antigua colonia de Nasda) y sus aliados zarios, regidos ambos por oligarquías de comerciantes. 

Primeros conflictos

 

En el 435 Nasda y Navara rompieron hostilidades. Nasda, con colonias en el actual Telperion (hasta pocas décadas antes una región deshabitada debido a las frecuentes incursiones sarias) intervino en la stasis (guerra civil) de su colonia de Damno y envió colonos y una guarnición. La facción de los oligarcas pidió ayuda a Navara, y aquella asedió por mar a la ciudad de Damno con 40 barcos y la cercaron por tierra los exiliados de esta ciudad y sus aliados zarios. Los nasda enviaron una expedición formada por naves y contingentes aliados de algunos miembros de la Liga Nasda, como los mercenarios ipsios, los enormes soldados zenda y los jinetes serednios. Los nasda, queriendo evitar un conflicto armado con su antigua colonia, fueron a Navara y solicitaron el arbitraje de la Liga Navara y del Jardín de la Esencia. Como los navaros se opusieron, se entabló una batalla naval frente a las costas de Damno, en la que venció la Liga Nasda, que expugnaron Damno a los oligarcas, la cual firmó la capitulación.

Dos años después de su victoria naval, en el 437, Damno solicitó su inclusión en la Liga Nasda, puesto que los navaros estaban preparando una gran flota para consumar su venganza.

Los nasda les enviaron una flota de diez barcos, una mínima escuadra disuasoria, bajo el mando de Cimón de Ardapos, y posteriormente otro contingente de veinte, con la orden expresa de no trabar combate con los navaros si éstos no atacaban a la ciudad de Damno.

En la batalla de los acantilados,​ se enfrentaron las flotas de Damno y Navara pero, antes de la inminente victoria de los navaros, estos divisaron una escuadra de veinte naves nasda que se acercaban. Los navaros, que ignoraban cuál era o podría ser la magnitud de la flota, se retiraron.

Damno concluyó un alianza defensiva con Nasda, que conllevó la presencia nasda en los puertos de Damno, impidiendo a Navara frenar la expansión nasda hacia Occidente.

Los intereses navaros y nasda chocaron también en el noreste del mar de Nasdama. La antigua colonia nasda y su pequeña Liga parecía enfrentarse a un poder claramente superior. Pero entre sus gentes había gente muy sagaz, y plantearon un nuevo enfoque. Su flota comercial recibió encomiendas para abrir puestos en todos los puertos del mar interior de Nasdama. Uno de los mayores éxitos de esta iniciativa se dio en Zenda, donde la cerveza enana empezó a bajar de los barcos navaros a raudales. Zenda, miembro de la Confederación Nasda, otorgó licencias comerciales a mercaderes de Navara, pese al aviso de los nasda. Navara envió una expedición de mercaderes y diplomáticos a principios del 440 al estallar la "rebelión de los barriles". Parece ser que el Consejo Zenda había aumentado el tributo a sus ciudadanos justo antes de la fiesta de la cerveza, los cuales, muy enojados, tomaron toda la ciudad excepto la fortaleza interior.

La "rebelión de los barriles" había sorprendido al cuerpo expedicionario nasda de treinta barcos; estos resultaban insuficientes para asediar Zendail. El contingente navaro apoyó a los rebeldes con financiación y apoyo táctico, rebeldes que tomaron Descirón primero, y asediaron la fortaleza de Zendail después, obligando a la Liga Nasda a firmar la paz con la nueva oligarquía títere que gobernaba en Zenda. Posteriormente, ambas ligas firmaron un acuerdo de paz que duraría treinta años.

La ruptura de la paz

En 470, la Paz de los Treinta Años fue puesta a prueba cuando Seredny, uno de los aliados más poderosos de Nasda, se rebeló contra la alianza. Los rebeldes se aseguraron rápidamente el apoyo de un sátrapa de Sartaros, convenientemente patrocinado por Navara, y Nasda se encontró ante la necesidad de encarar revueltas a lo largo de su esfera de influencia. Los navaros, cuya intervención hubiese desatado una guerra ya sin paliativos, convocaron a sus aliados a un congreso para discutir la posibilidad de entrar en guerra con Nasda. No obstante, la decisión de los oligarcas fue no intervenir, pues les pareció difícil actuar en un lugar tan alejado y en conflicto abierto; los nasda aplastaron la revuelta y la paz se mantuvo.

La segunda prueba para la paz, y la causa inmediata de la guerra, llegó en la forma de varias acciones navaras específicas que afectaron a los aliados de Nasda, principalmente a Damno. De nuevo Damno. Un gran ejército sario bajó sobre las colonias nasda de la región. Nasda estaba convencida de que los sarios fueron debidamente agasajados por emisarios navaros para convencerlos de atacar la región. Ultrajados, los nasda comenzaron a presionar a Ipsia, su indolente aliado, para que tomara alguna medida en contra de Navara. Mientras, Navara ayudaba de manera no oficial a los sarios infiltrando grupos de soldados para ayudar en el sitio de Damno con ingenios de asedio. Estos acontecimientos fueron una violación directa al tratado de paz que, entre otras cosas, había estipulado que las Ligas de Navara y Nasda respetarían mutuamente sus autonomías y cuestiones internas.

Una nueva provocación surgió en la forma de un decreto navaro que impedía a los barcos de la Liga Nasda cruzar el estrecho de Navara. Esto implicaba prohibir de facto a los miembros de la Liga Nasda comerciar con el próspero Imperio de Cadal y con las Mil Islas, y habría sido desastroso para ellos y, por lo tanto, consideraron al decreto como una causa más de la guerra.

En medio de estos eventos, los nasda llamaron a una reunión de la Liga. Esta reunión recibió a representantes de Ipsia al igual que a aquellos provenientes de las ciudades miembros de la Liga, entre los que no se encontraban ya los zenda. Se informó que, hasta ese momento, los nasda habían condenado la inacción de los ipsios y serednios, advirtiéndolos de que, si seguían pasivos, pronto se hallarían rodeados de enemigos y sin ningún aliado.​ Como respuesta, Navara les previno de los peligros de enfrentarse a un Estado tan poderoso. Imperturbable, la mayoría de la asamblea votó que los navaros habían roto la paz, declarando, en esencia, la guerra.

Las tres fases de la Guerra

Resistencia en el estrecho. Esta primera fase de la guerra ocurrió entre el 471 y el 472. Se caracterizó por los continuos ataques sobre las costas del estrecho de Navara, demostrando ésta su gran capacidad naval y aguantando el envite. Esta fase o etapa de la Guerra concluyó con la firma de la Paz de Nicias, ocurrida en el 472.

La expedición a Algost. Durante esta etapa de la Guerra, que duró entre el 479 y el 487, sucedieron varios enfrentamientos en el Nasdama entre las dos ligas bélicas. Durante este período tuvo lugar también la expedición nasda a los llanos de Algost, con la finalidad de abrir la salida del estrecho para la flota comercial desde debajo, la cual se tradujo en desgracias para un gran ejército nasda, el cual fue prácticamente destruido por los sartarosianos, que consideraban esas tierras suyas, y siendo sometidos a la esclavitud al menos la mitad de los soldados de este contingente. Por otro lado, las relaciones entre Sartaros y Navara eran cada vez mejores. El último reducto de los orcos al sur del Nasdama comenzaba a confiar en los navaros.

Rebeliones y muchos orcos. Como consecuencia del fracaso de Nasda en su expedición, tiene lugar entonces la tercera y última etapa de la Guerra de las Ligas, la cual se extendió entre el 493 a.C. y el 504 a.C., y en la cual Navara hábilmente logró impulsar una serie de rebeliones en los estados bajos dominados por Nasda, contando para esto con la ayuda de los distintos sátrapas que gobernaban sobre Sartaros, cuyos ejércitos mercenarios ayudaron a rascar la barriga de la poderosa Liga Nasda.

Así también, en el 505, Navara propinó otro fuerte golpe a los nasda, logrando destruir su flota, durante la batalla de las islas Orun, lo cual condujo directamente a la derrota de Nasda, así como al fin mismo de esta guerra. Nasda fue arrasada, todos sus habitantes esclavizados, y sus tierras saladas y malditas.

Los estados y reinos que existen hoy en día

Navara (hoy reino de Caristia) es la ganadora, como hemos podido ver, pero posteriormente tuvo que afrontar la llegada de los telperï en el 692, el enfrentamiento contra los recién llegados, y la derrota frente a éstos, así como la pérdida de influencia al este del Nasdama. El último siglo han disfrutado de un periodo de estabilidad y prosperidad que no habían tenido desde la caída de Nasda. Sus marinos y comerciantes son, como antaño, sus "soldados" más peligrosos.

 

Ipsia es el reino más poderoso que queda de lo que fue la Liga de Nasda, y se ven como guardianes de su legado y de la cultura dominante en el mar interior, común a varios reinos. La destrucción de su capital a manos de los sarios en el 892 fue un duro golpe, y la reconstrucción ha sido lenta. Sus relaciones con Navara son, desde hace tiempo, razonablemente buenas.

 

Saria más que un reino es una cultura, gentes que comparten costumbres e idioma, que viven al norte del continente. salvaje e indomable, Es difícil llegar a acuerdos con Saria, pues nadie puede hablar realmente en su nombre. La mayoría de los reinos limítrofes se contentan con mantener sus fronteras a raya de incursiones. Zaria es la excepción que confirma la regla, pero todos saben que son como primos hermanos.

 

Cadal, al sur del continente, es desde hace tiempo un imperio en expansión. En realidad se sabe poco de los cadalianos, pues no permiten la entrada a su imperio a nadie. Mantener tan extensas fronteras vigiladas parece imposible, pero lo cierto es que entre el mar de Nasdama y Cadal hay unas tierras, conocidas como el Vacío de Helm, que nadie ha conseguido explorar o cartografiar. Se sabe que el continente es mucho mayor al sur, pero parece infranqueable. Allende sus fronteras hay otros reinos y lugares desconocidos. A día de hoy el único contacto con Cadal se produce a través del "Galeón de Cadal", una flota comercial que llega a Navara una vez al año.

 

Telperion, el joven reino de los elfos, que ha tenido enfrentamientos en el pasado con Navara, es hoy en día un enclave muy tranquilo, sobre todo porque a nadie sensato se le ocurre pasar por allí sin invitación. Algunos comerciantes caristios y ciertas personalidades reputadas tienen acceso a su capital, Zentarat.

Zenda es un reino que habría corrido la misma suerte que otros reinos perdidos en la historia, engullidos o arrasados por las incursiones sarias, pero varios factores lo impiden por el momento, a saber, la obstinación y valentía del pueblo zenda (son un pueblo de gente gigante, literalmente, y muy orgulloso de sus orígenes y costumbres), las maniobras de Navara por impedirlo (es un estado colonizado pero protegido por los navaros), y la sólida presencia del reino vecino de Telperion, que protege ese flanco, y con quienes no tienen tensiones ni conflictos. Lo cierto es que los sarios nunca han atacado a los zenda, por el motivo que sea.

 

Sartaros es un reino al suroeste del mundo conocido, que está algo aislado geográficamente en su región. Es lo que queda del dominio orco de toda esa parte del continente antaño. Su densidad de población tampoco es muy alta, si la comparamos con otros estados. Tienen una alta natalidad, pero sus ciudades son muy jóvenes y sus conocimientos en agricultura y medicina eran limitados hasta hace poco, provocando que la mortalidad fuera también muy alta. Desde que sus relaciones con Navara han mejorado, el reino ha comenzado a tener mejores condiciones de vida y cierta prosperidad. Hoy en día el sartarosiano tipo es un medio-orco, debido a la a menudo no deseada y violenta mezcla que han tenido con los humanos.

 

Zaria es un pequeño reino al noroeste del continente, bastante aislado y poco conocido. Se sabe que lo habitan humanos algo distintos a los de Saria, y puede que otras razas. En tiempos de las Ligas era diferente, una especie de región militarizada que defendía la frontera con los sarios, pero Zaria parece haber sufrido una transformación importante en los últimos siglos. Sus relaciones con los sarios son buenas, algo que no puede decir nadie más, y las fronteras entre ambos están pobladas por pequeñas ciudades que surgieron al calor del comercio. Parece ser que hubo un conato de conflicto entre Navara y Zaria recientemente, pero se sabe muy poco de estos acontecimientos.

 

Seredny, en el extremo sureste del mar de Nasdama, es un reino pequeño pero famoso por sus jinetes y por sus caballos. Desde tiempos de las Ligas se sabe que no hay mejores caballos que los de Seredny. Y sus jinetes han sido mercenarios afamados, que han luchado a menudo para cualquier bando que pudiera pagarles. Algunas de las compañías de mercenarios mas famosas hoy en día son de Seredny. En Navara hay un dicho antiguo que dice que si necesitas un caballo o un soldado, compra en Naveilat.

Nasda, la isla donde comenzó la civilización humana, cuyo esplendor alcanzó cotas nunca vistas, fue repoblada por colonos ipsios hace dos siglos, cuando las señales de la antigua maldición parecían haber desaparecido. Su relevancia política o económica es escasa. Como es de esperar, son aliados de Ipsia.

 

Ciudades de las Mil Islas, como en el caso de Saria, tampoco podemos hablar de un reino cuando hablamos de las islas del oeste. Su habilidad como navegantes y marinos, y la enorme cantidad de islas del archipiélago, hacen muy difícil una invasión de la región. El tráfico de esclavos es uno de los negocios más rentables de los isleños. Otro es la piratería, practicada por cofradías o hermandades en ocasiones muy antiguas. También hay algunos corsarios patrocinados al sur de las islas. Entre sus poblaciones destaca la ciudad de Puerto Libre, donde se dice que se puede comprar cualquier cosa, si tienes dinero para pagarla.

 

Los clanes enanos de la Cadena de Fuego son elusivos y huraños. Consumados artesanos, mineros y herreros, aunque no tan hábiles comerciantes, tienen puestos comerciales en unos pocos lugares. Su actividad comercial y su mercadería llega tan lejos que son bastante conocidos. Mucha gente ha visto sus productos, y pocos a los enanos. No permiten la entrada a sus ciudades subterráneas, de hecho casi nadie sabe donde están ubicadas. Cuentan con una gran reputación, como artesanos y como guerreros, pero los enanos rara vez salen de sus montañas.

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